20100804

De Antro...


Una noche de copas una noche loca, María Conchita Alonso, creo que es la frase de este fin de semana. Todo comienza en la Botica, una ronda de mezcales y habas , nos hacemos amigos del que nos atiende, la platica es amena en un lugar tranquilo pasan los minutos para que mas tarde la noche nos llame, nos invade el espíritu aventurero, el como seré? Que pasa detrás de esas puertas? Que es lo que mantiene a millones de jóvenes embelezados e hipnotizados? Será verdad todo lo que dicen? Será verdad que la gente es como es en un antro?

11:45pm llegamos a puertas de Bleú, bajamos del carro, y de lejos vimos el ambiente, toda la gente con su mejor garrita para la noche, se veían los zapatos puntiagudos con pantalón de mezclilla y camisa de rayas Abercrombie, esas que la muchachada se pone con 3 o mas botones desabrochados y manga doblada hacia arriba para dejar ver el reloj que la mayoría de las veces es una muy buena imitación de un Rolex o en su defecto, pretende ser un Swatch.

Típico, la gente trata de amigarse de todos los que le rodean, tal vez porque sus vestidos de lycra, llenos de pedrería, escotados enseñando buche y pata al aire, cabe destacar que son de una sola pieza, no son suficientes para llamar la atención, del amo y señor de la puerta, un tipo, alto moreno, y que además trae la camisa, abiertita, enseñando el, escaso o nulo, pelo en pecho, y la medallita que le regalaron seguramente el día de su primera comunión. Dentro del fastuoso aposento nocturno, en la recepción, que todos caminan como si fuera la pasarela mas nice en la que jamás caminaran, se encuentra un tipo, que responde al nombre de Emanuel, seguramente, amigo o hijo del dueño, al cual tienes que perrear y tratarlo como el mas intimo de tus amigos, un David Bisbal region cuatro, el es el que movera sus influencias para que entres. Pues bien después de decir una y otra vez que teníamos reservación, el tipo nos barre, asegura que somos hipsters, nos pregunta cuantos somos, señalamos a los que nos acompañan y entramos, entramos, somos registrados a diestra y siniestra, por aquello, de que no traiga mi 9mm, afortunadamente para los asistentes, la deje en mi otro pantalón, no vaya a ser yo mas narco que el dueño y se arme el pleito, espejos por aquí, espejos por allá, las princesas y los príncipes de la noche checan bien su elaborada vestimenta, y caminan a pagar el cover, afortunadamente tenemos reservación y no pagamos.

Ahora entiendo porque se llama Bleú, todo es azul, principalmente las luces, el centro de la pista esta lleno de gente buena onda, que toma sus lugares en sillones plástico burgueses color plateado, además el estatus que te da comprar una botella cara, a la cual le ponen coquetamente una bengalita, y coquetamente el mesero pasea por toda la pista para que todo mundo sepa a donde la lleva.

Empieza la noche y nos preguntan si cooperamos para la compra de tres botellas de vodka entre mas de 10 personas que estamos instalados en una de las mesas reservada, ( le podría llamar mesa? Creo no porque nadie se sentó a degustar o a platicar ), el mesero, como en todas las ocasiones trata a la gente como si el fuera la persona mas importante de la noche, se hace pendejo al hablarle, quiere su propina luego luego, y barre a los hombres y desviste a las mujeres, pero con esos vestidos tan apretados y hermosos, quien no las desvestiría, el dj esta empezando su noche en la que se sentirá, con el apoyo de su gente, uno de los dj's mas grandes tocando en Ibiza, pero la realidad es que abre los ojos y sigue en el Bleú, llegan las botellas y empieza la servidera. Oh rayos la primera botella se acaba a la primera ronda! Me tendré que tomar este primer trago tan rápido como si fuera agua, para poder desquitar el dinero que se coopero, le sirvo otra a mi compadre y me sirvo otra pero ahora con mas alcohol, en todo el lugar suena la música tan fuerte que mis tímpanos, me dicen sal huyendo de ahi, pero el alcohol me dice quédate y disfruta tu primera vez en el antro, no me agrada la música que pone le dj , empieza con ese tipo de electrónica de David Getta , o la clasica canción de pop pero echa en todo su esplendor remix, por uno de los mejores dj…comerciales que hay actualmente , para no hacer sentir incomodo el momento me trato de adaptar a los modos de la sociedad que viene a estos lugares, trato de mover la cabeza entendiendo el porque el venir a gastar tanto dinero, escuchar música y ponerte ebrio es lo que esta de moda en estos lugares, si lo puedes hacer en la tranquilidad de tu casa, con menos dinero, mejor música, mejores compañías, y sin manejar de regreso arriesgándote a que otra persona o tu mismo te des en la madre, seguimos en la “fiesta” todo mundo bailando, chicas empezando a sentirse mareadas, hombres tratando de ligarse a la primera que se encuentren enfrente de ellos, nosotros por un instante, nos la pasamos bien, ya que ver y analizar como si estuviéramos haciendo un estudio antropológico social del comportamiento de las personas en un lugares públicos para la gente “adinerada” , nos reímos, nos sacamos fotos, volteamos de nuevo y la chicas ya ebrias, los hombres se sienten las personas mas agraciadas por el dedo de dios, bailando y presumiendo en platicas de la escuela particular a la que asisten o de las vacaciones de las cuales acaban de regresar que se yo, parejas peleándose y otros festejando.

Por fin llega el final, pero para nosotros, estar durante un poco mas de 2 horas dentro de estos lugares aturde, no es lo de nosotros pero ya lo vivimos y no estuvo del todo mal, simplemente lo disfrutamos, dejamos ser a la gente como lo son en sus lugares favoritos, respetamos la forma de pensar de cada individuo y crean no regresaremos a esos lugares por lo menos en un buen rato.

Porque somos unos gigantes de segunda mano…

Texto escrito por Serge Ortega y Argel Maldonado
Enviados especiales de investigación. ( Nah, fue el cumpleaños de una amiga )


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